
Dolor de cervicales

Trastornos de la mano.
El masaje es consustancial al ser humano
Está integrado en nuestro subconsciente. Al recibir un golpe, al sentir dolor, instintivamente llevamos nuestra mano a la zona afectada, la frotamos o ejercemos presión procurándonos alivio; cuando se nos duerme una mano, un pie, o la pierna, la frotamos enérgicamente. Sin saberlo, estamos aplicando una forma primaria de masaje, fricción y presión. Y así en un sinfín de ocasiones en las que nuestro instinto toma el mando.
El quiromasaje toma esas maniobras y las estructura a través del conocimiento de la anatomía, fisiología y patología de los tejidos y del ser humano en conjunto. El quiromasajista utiliza sus manos para prevenir, restaurar, aliviar y reconfortar a través del masaje.
El ser humano como un todo
Proporcionamos bienestar a personas, no tratamos enfermedades ni dolencias. Bajo el principio socrático “lo primero es no dañar” el quiromasaje considera el cuerpo como la suma de todas sus partes; no se puede separar ni disociar una de otra, ya que están íntimamente conectadas, inmersas en el mismo organismo y por tanto, un desequilibrio en una estructura afecta a otras.
En el plano físico, el masaje provoca diferentes efectos en nuestro cuerpo, bien sean mecánicos, fisiológicos, preventivos, higiénicos, deportivos…
En el plano emocional, el contacto de las manos experimentadas de un masajista despierta sensaciones ancestrales de calma, seguridad y consuelo a la persona tratada, aliviando de este modo muchas de las tensiones acumuladas durante la vida cotidiana.
Descubra lo que el masaje puede hacer por su bienestar.











